Inquisición Digital ©
Ben Bustillo – Prohibited its Reproduction
Las luces del día se
fueron disminuyendo lentamente, y la oscuridad comenzó a cubrir las sombras
danzantes de los inquisidores del pueblo grande dándose golpes de pecho y
vociferando lamentos de almas perdidas al conocimiento. “Absurdo” clamaban
algunos, “blasfemia,” otros, “pecador,” los extremistas religiosos.
En el centro de la
columna se reunieron los fariseos eclesiásticos esgrimiendo sus azadones, teas
incendiarias, picos y pala. “Crucifíquenlo,” vociferaban unos, “quemémoslo en
una hoguera,” replicaban otros. Sacaron de su tumba a mis padres y todas las
generaciones anteriores para que purgaran mi condena y condenarlos por el haber
parido un blasfemo ateo nacido de su mismo terruño y convertido en una alma
errante sin espacio en el cielo. El pueblo “macondiano” de casi dos millones de
habitantes continuaba en la era terciaria de la evolución del pensamiento.
Poco a poco, con
las lanzas agudas de los teclados, comenzaron a llenar el buzón de los mensajes
argumentando sus pensamientos basados en lo que ellos consideraban “verdades.”
Hubo uno que hablaba como si fuera el dueño del medio, interpretando una frases
con su escaso vocabulario. Enjuiciando frutos de mis entrañas, usando juegos de
palabras, todas sin un rumbo reflexivo y encaminadas al enlodamiento de un
principio civil de un derecho que estoy seguro que ni su mismo Dios les desea a
estos sus primogénitos.
Algunos merodeaban
por todas partes tratando de encontrar una respuesta de mí, pero pronto entendí
que buscaban como zurcir sus ideas con las de los otros solo para martillar el
encono de la muchedumbre con los ojos cubiertos reacios al conocimiento. Muchos
anónimos, creen ellos solo porque no firman sus nombres. Es tan fácil encontrar
de donde fueron generados esos mensajes.
Pero hubo un buen
número de mensajes que entendieron mi mensaje, privados y públicos. Algunos de
estos también sintieron el fulgor del pensamiento irreverente de las verdades
oscuras.
Un escrito es una
opinión basada en una investigación que conlleva a una conclusión. No es una
verdad, porque esta es subjetiva a diferentes corrientes del pensamiento. Es
meramente la manifestación de una idea tratando de encontrar pensamientos
afines o adversos que manifiesten una teoría contradictoria basado en
argumentos y no en ofensas. Muy difícil de encontrar, pero la lucha no termina.
Todavía a mis 63 años necesito educación en muchos factores de la vida a los
cuales nunca he estado expuesto. Y puedo cambiar de opinión rápido si los
silogismos tienen bases sustanciales.
Mi propósito era el
de apoyar un derecho constitucional a un grupo marginado de seres humanos. Es
la equidad civil en un estado laico. Pero los políticos colombianos pronto
comprendieron que lo más importante en juego no era el otorgarle a la comunidad
el matrimonio igualitario.
Lo más importante
en juego era el número de votos que perderían si se hacía justicia con esta
comunidad. Las presiones de las iglesias llamadas cristianas - todas las que
dicen seguir a Cristo - fueron quienes torcieron todo tipo de brazos para su
impedimento para que el congreso cumpliera su trabajo obligatorio de otorgar a
todos los ciudadanos de su país lo que la corte ya le había mandado hacer.
Mi artículo
simplemente hizo una analogía interpretando unos textos bíblicos argumentado
una posible validez a la existencia de este fenómeno de la homosexualidad que
hasta ahora ni la ciencia ni la medicina han encontrado causales específicos de
su existencia. Teorías hay varias, pero probado, no hay ningún estudio todavía.
La interpretaciones
y traducciones de la Biblia tienen su cuantía y contradicciones aún dentro de
los mismos seguidores de Cristo. Otra equivocación o verdad interpretada por mí
no altera el producto del conocimiento de aquellos que escogen vivir dentro de
un dogma ciego. Yo escojo el propio. Verdadero o equivocado, es el mío.
En un país laico la
religión no “debería” ser quien determine las leyes civiles de una nación
porque se pierde la razón social de independencia entre el estado y la iglesia.
La existencia de la libertad de religiones y expresión deber ser suficiente
para complacer todo tipo de creencias. La imponencia de valores crea un vacío
jurídico mal formante para un estado bananero.
Lo paradójico es
que los fariseos acusan al diablo de ser dueño de la política, pero ahí se
acuestan con ellos cuando les conviene, y les dan los votos desde sus púlpitos
como pago a la ramera de turno después de satisfacer sus necesidades
sistemáticas.
Pero en la negativa
del congreso de continuar el debate hubo vencedores y perjudicados: los de a
favor ganaron y perdieron; y los de en contra, les pasó lo mismo.
La palabra clave
era matrimonio igualitario; esto no se logró, pero ante un notario o un juez,
si el notario se negase, podrán ejecutar cierto tipo de vínculo que les
permitirá gozar de beneficios que se les da por garantizado a las parejas
heterosexuales. La conformación de una familia a las parejas homosexuales ya
está definida por los “Art. 13 y 2, que no permiten
discriminación que excluya de derechos a estas familias y se los otorga a la
pareja de homosexuales. La Corte Constitucional en Sent. T-881 de 2002 señala
que la dignidad humana se manifiesta en tanto libertad en posibilidad de
autodeterminarse según el propio destino o la idea particular de perfección con
el fin de darle sentido a la propia existencia.” (Alcides Morales Acacio) http://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&ved=0CD8QFjAB&url=http%3A%2F%2Fwww.unicartagena.edu.co%2Fderechoycienciaspoliticas%2Frevistajuridica%2Fejemplar3%2F%2Fnro_3-04_la_familia.pdf&ei=hVh7UaD0OMK0iwL6lYCYCg&usg=AFQjCNEc9y6Gl3jzuK06t4g6emPLowKTdQ&sig2=wWJw-nKJoqYT_zrdWoRZnw&bvm=bv.45645796,d.cGE
Así que básicamente
las parejas homosexuales están protegidas para adoptar hijos y se pueden
constituir como familias. A esto, por supuesto, no se le da publicidad. Por eso
es que la educación y la lectura son fundamentales para formarse una opinión. Y
en la actualidad con el Internet, es la herramienta para conseguir verdades en
vez de vivir dentro de una oscuridad intelectual.
Terminando con la
inquisición, no me retracto de ninguna de mis palabras y me mantengo en mi
opinión. A los que me dijeron que me arrepienta y que no jugara con el espíritu
santo, me da pena pero no es algo que me preocupe.
Y a los que me
mandaron al infierno, tengan cuidado, porque como sea verdad que existe, cuando
llegue allá, les salgo todas las noches y les jalo las orejas...
Mi cielo,
purgatorio é infierno, los he tenido aquí en la tierra. Soy un alma vieja
destinada a morir con su cuerpo el día que llegue, y ni me preocupa. Como les
digo a algunos, tengo un pie del otro lado, y por eso me expreso como lo hago;
soy de los ateos que dice gracias a Dios que no creo en Dios.
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