¿Qué más esperan las FARC? ©
Ben
Bustillo – Prohibited its reproduction
La reelección del presidente se fue a segunda vuelta por demasiadas
razones; una de ellas, es porque ambos, FARC y negociadores del gobierno,
creyeron que tenían los votos suficientes para ganar en la primera ronda.
Se confiaron demasiado y ahora andan apurados rebuscando por los cojines
de los sofás bogotanos y debajo de las rocas de los riachuelos de la costa.
Para el interior ni que se asomen, porque es claro que el occidente quiere
guerra. Están acostumbrados a ella y les proporciona economía.
Pero el momento es ahora o nunca. La gente en las redes sociales anda
dividida hasta casi igual se podría decir a favor de continuar la guerra o
conseguir la paz. Los comentarios son de todo tipo de tamaño, ignorancia y
verdades. Pero lo más importante es que el tema, es motivo de discusión.
Las FARC no deben convertir a Santos en otro Pastrana y desilusionar al
país dilatando este acuerdo final. Tienen que sacar y aceptar lo que ya tienen
y cerrar cuentas viejas y abrir nuevas dentro del sistema. En la guerra no hay
vencedores. Todos somos perdedores. En las negociaciones de paz, no hay
perdedores. Todos somos ganadores.
Los días están contados, y parece que como hubiese un pacto silencioso
entre la prensa escrita y los partidos políticos. Todos andan callados; los
escándalos destapados en la primera vuelta están a la expectativa del contra
ataque, las FARC tomando baños de sol o fumando tabaco en La Habana a la orilla
de la playa, y los negociadores del gobierno caminando en puntillas para no
despertarlos de su siesta producida por los efectos del cambio de los montes a
la ciudad. ¿No les gustaría hacerlo en las playas tranquilamente en su propio
país?
A ver, si tanto quieren el bienestar del país y sus tales luchas eran
por cambios significantes para ayudar a los pobres, ¿porqué no toman lo que ya
han podido negociar y vienen a las urnas a conseguir el resto? Y si no van a
poder ser ustedes los cabecillas durante un tiempo porque algún tipo de pena
carcelaria tengan que pagar, ¿no es dizque los ideales de una patria mejor eran
sus intereses de irse al monte por una mejor prosperidad financiera y terminar
con la pobreza?
Prevean las consecuencias de lo que sucedería con la continuidad del
uribismo en el poder: de vuelta a la selva, secuestros de niños para
convertirlos en mercenarios, prostitución, enfermedades venéreas, drogadicción,
narcotráfico, asesinatos, destrucción de la tierra con sus minas donde algunos
niños son las verdaderas víctimas, la orfandad y cantidades de consecuencias
que la guerra trae a una nación.
Son cincuenta años de lucha inútil, desafueros y traiciones que han
extendido el período de patria boba. ¿No están cansados ya? ¿Qué más necesitan
para estampar una firma por la paz?
El momento es ahora y antes de la segunda vuelta para emocionar las
masas y lograr un voto favorable a la reelección. Un momento como este, más
nunca lo tendrán. Porque si se burlan de nosotros el pueblo, una vez más,
jamás les creeremos otra vez.
Recuerden que con la guerra, perdemos todos. Con la paz, todos
ganaremos.
Por eso, desde afuera de la barrera, ¡a su salud!
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